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El Diablo Viste a la Moda 2: Reseña sin spoilers

Actualizado: 3 may

Mayo, mayo ... este mes nunca me decepciona. Y este año, ¡mi mes favorito trae el estreno de "Devil Wears Prada 2"! Y bueno... ¡estoy que no quepo de la emoción gracias a que en Alemania, la premier tuvo lugar unos días antes!


Devil Wears Prada 2 reseña sin spoilers por LuceBuona


La primera

Esta película junto a Titanic y Baz Luhrmann's Romeo + Juliet, es una de las que más veces he visto en mi vida. Los outfits, los guiños a los fotógrafos, diseñadores y modelos, y sus cameos increíbles. ¿La cereza en el pastel? Las actuaciones de Anne Hathaway, Stanley Tucci y Meryl Streep. Hasta ahora no he visto una película donde salga alguno de ellos que no me haya gustado.


Fuera de la ropa padrísima, y el paso de Andy Sachs por el mundo de la moda, por qué "No seas ridícula, Andrea, todos quieren esto", la película también es una lección de mantenerse fiel a uno mismo.

Desde la primera vez que vi la parte uno, aluciné al novio de Andy, y pues las y los fans nos encargamos de que su etiqueta de villano fuera tan notoria como la de Miranda. En diferente manera pero ambos cuestionaron los principios y creencias de Andy, al grado de que ella dio un paso atrás y se eligió a sí misma...¡Reina!




Referencias y guiños para los fans

La banda sonora (score) de la película mantiene el mismo ritmo que la parte uno, lo que aunado a la presencia de los protagonistas originales, y varios de los personajes secundarios, da una continuidad muy agradable.


Escenas tan icónicas como la discusión de qué cinturón elegir seguida por la catedra sobre el color azul cerúleo son referidas más de una vez en la película, ya me dirán si las encontraron. Obviamente no podía faltar el "Andrea fue una de tus Emilies", aludiendo a ese hábito de Miranda de no perder el tiempo memorizando los nombres de las personas.


Entre otros guiños más sutiles, pero igual de significativos, están: la primera escena de la película, la ropa que Andy lleva puesta en las escenas finales, que Andy advierta a Amari sobre subir al segundo piso de la casa de Miranda, que Miranda infiera que Andy debe de tomar el transporte público, o que Emily pida papás tipo wedge en el café.


Estas pequeñas referencias, para alguien que como yo ha visto Devil Wears Prada tantas veces, le dan ese sentimiento de sentarse a recordar viejos tiempos con los amigos, a sabiendas de todo el contexto de cada anécdota, que no es necesario mencionar.


Estoy segura de que si también eres fan, encontrarás muchos más guiños a la primera película.



Sobre el ambiente laboral tóxico

En la primera película, Miranda habla sin filtro, y su nula tolerancia a lo que para ella es una clara pérdida de tiempo (cómo explicar qué tipo de faldas deben de ser las 20 faldas que Emily debe de traer de Calvin Klein), es notoria en toda la película.

Otros de sus hábitos como llegar y soltar su abrigo en el escritorio de Emily, interrumpir a sus interlocutores con la bien conocida frase: "Eso es todo" (That's all!), el olvidar el nombre de sus empleados y colaboradores, y en general evitar cualquier acercamiento a lograr el equilibrio vida-trabajo a su equipo cercano, nos dejan clara la toxicidad de este ambiente laboral.


Viniendo de México, en donde lamentablemente los ambientes laborales tóxicos son una realidad para muchos, las demandas de Miranda resuenan. Sobre todo cuando el salario no corresponde a las altas expectativas que se tienen para que los empleados, bajo el concepto de "ponerse la camiseta" o ser parte "de un equipo que más bien es una familia", sean chantajeados buscando que ellos mismos dimitan de la posibilidad de establecer límites.


La toxicidad de Runway, como la vemos en la primera película, ha sido o aún es la realidad de muchos Millennials como yo, que crecimos con las reglas y expectativas altísimas de nuestros padres. En sus tiempos el trabajo arduo y honesto era suficiente para consolidar un patrimonio, pero a nosotros nos tocó una realidad con inflación, con un mercado de vivienda caro, y con salarios falsamente etiquetados como "competitivos".

Entonces, ¿qué más nos quedaba? Aguantar, apechugar, e igual y una lloradita en el baño de la oficina, y seguir para adelante porque la tarjeta/hipoteca/la tanda no se va a pagar sola.

Para la Generación Z, gran parte de esta toxicidad y ese chantaje emocional de que "todos vamos en el mismo barco" ya no funciona igual. Y así como en la vida privada, en el trabajo también poco a poco, se está normalizando poner límites.


La primera película de El Diablo viste a la moda salió en el 2006, así que para mí era inevitable pensar cómo se abordaría en la nueva película el ambiente laboral de Runway, y creo que lo lograron muy bien.

Sin spoilers, hay una escena que encapsula muy bien a qué me refiero, en una sala de juntas Miranda, y sus colaboradores más cercanos, revisan el contenido para el siguiente número de la revista. Ella claramente molesta critica el resultado de una sesión de fotos, comparando el ambiente de la sesión y las imágenes a personas con problemas de adicción. Su asistente inmediatamente la corrige, y le dice: "No puedes decir algo así". Miranda procede a expresar su desaprobación y vuelve a decir algo negativo en un tono más moderado, a lo que su asistente de nuevo reacciona y la corrige.


Considero un acierto el que aunque el personaje de Miranda mantiene su esencia, el ambiente laboral de Runway, aún demandante y con problemas reales como cortes en el presupuesto, la digitalización de los medios de comunicación, y la pelea contra el algoritmo, refleja cambios sobre lo que los empleados ya no están permitiendo.

Aun cuando la película entretiene y en general tiene ese optimismo de las comedias dramáticas, también hace alusión a problemáticas reales como despidos masivos, el reemplazo de escritores y otros puestos creativos en nombre de la Inteligencia Artificial, y otros cambios que tanto Millennials como Generación Z conocemos muy bien.


De regreso al 2006

Las rivalidades presentadas en la primera película no podían quedarse sin continuación. Algunas más obvias (como la desaprobación de Emily hacia Andy), y otras no tan directas (como cuando Miranda deja sin ascenso a Nigel), son mencionadas en la segunda película.


Esta película sigue esa tendencia que películas animadas como Coco, Encanto, o Red, han logrado ejecutar bastante bien, en la que no hay un villano evidente, sino personajes enfrentando realidades más complejas que un plan de dominar al mundo.

La aparentemente fría Miranda, que gran parte de la primera película parece desaprobar y ningunear a Andy, ve en ella potencial. Y aunque no lo diga con palabras, nos deja claro que está orgullosa de ella. La presencia pública de Miranda, siempre ecuánime y calculadora, es contrastada con las escenas sobre su vida personal.


De igual manera, en la parte dos, Miranda es un personaje con muchas capas, y dista mucho de solo ser la mala del cuento.


A diferencia de Gladiador 2, que aunque entretiene y es buena fuente de "Taco de ojo", El Diablo viste a la Moda 2 da continuidad, sin dar más de lo mismo.

¡Imagínense el trabajarerío de tomar una película tan popular como estas y continuar la saga! ¡Con todas las expectativas de los fans, y que decir del reto de desarrollar los personajes y determinar cómo fue que evolucionaron en el lapso de tiempo que pasó!


En el Diablo viste a la Moda 2, se hace clara referencia de que han pasado 20 años, de que el mundo de la moda y el periodismo han cambiado. Y aunque reconocemos la esencia de los personajes, también se dejan entrever pedazos de su vida personal que nos ayudan a armar las piezas de su situación laboral y personal actual.



En conclusión, las guionistas Aline Brosh McKenna, Lauren Weisberger y el director David Frankel logran 20 años después darnos una "actualizada" en la vida de los personajes principales, el ambiente laboral, la cultura de "cancelación" de internet y más.

Me gustó, la disfruté y sospecho que la veré varias veces más.


A mi parecer, esta película rinde homenaje a la primera, y calma un poco la nostalgia que a los Millennials nos da el pensar en los aspectos más llevaderos de la vida en el 2006. Por esto me atrevo a decir que tal vez para otros sea, como para mí, un abrazo a nuestra alma Millennial.



Si también eres fan de esta saga, platícame en los comentarios qué es lo que más has esperado de la parte 2.




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Comentarios (5)

overomartinez43
15 may 2024

Felicidades!! Muy lindo todo , gracias!!!🥰🤗❤️👏

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overomartinez43
15 may 2024

Gracias!!

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Invitado
15 may 2024

Muchas gracias!! Que bonito !!!😇🥰

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Invitado
15 may 2024

Felicidades!!!!🥳

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I was in tears even before playing the video! Recently started watching Bluey and to be honest I am saviouring every episode, making sure not to rush through them. Luce as a kid would have love it too! Without all the sometimes extreme drama cartoons such as "Candy", "Peline" and the anime series called in Spanish "La Ranita Demetan" displayed. I also remember feeling sad and stressed after watching some of them...But Bluey is so not like that. I am sure this is appreciated by kids and parents equally. Cheers to all healthy, innocent and non invasive copying mechanisms! And thanks for sharing this one! 😍

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